
Braskem está lista para tornarse líder mundial en la producción de biopolímeros al colocar en operación e mediados del próximo semestre su primera planta industrial de etileno verde haciendo posible la producción de 200 mil t/año de polietileno a partir del etanol de la caña de azúcar. Ahora la compañía da un paso más en su compromiso con la sustentabilidad al lanzar el sello I´m Green. El objetivo es crear valor e identificar todos sus polímeros producidos a partir de materias primas renovables.
El sello fue construido para ser simple y directo en la comunicación con los diversos públicos y fue concebido para proporcionarles a los clientes más valor a su producto. "Con la creación del sello estamos extendiendo los beneficios de la aplicación de una resina de fuente renovable para el consumidor final, que ve y valoriza los productos con componentes renovables", explica Rui Chammas, vicepresidente de la Unidad de Polímeros.
Esta iniciativa refuerza el compromiso de Braskem con la creación de valor por medio del desarrollo sustentable para la cadena productiva del sector, sus clientes y la sociedad, cada vez más exigentes en adoptar prácticas que busquen contribuir para la reducción de los gases de efecto estufa.
"Para cada tonelada de polietileno verde producida son secuestradas hasta 2,5 toneladas de CO2", destaca Jorge Soto, director de Desarrollo Sustentable de Braskem. "El plástico de fuente renovable es parte del compromiso de Braskem con la cadena productiva y toda la sociedad en la búsqueda por soluciones sustentables".
El desarrollo del sello, que se auto referencia y no presenta barreras culturales viene para realzar la identidad de productos que tienen en su esencia la relación con la naturaleza, además de transferir valor para la marca y para el consumidor que busca incluir, en su cotidiano la práctica del consumo sustentable.
Además del polietileno verde el sello I´m Green identificará otras resinas que Braskem desarrolle a partir de fuentes predominantemente renovables. Hasta el comienzo de la operación de la nueva planta de etileno utilizando etanol como materia prima, la compañía definirá junto a sus clientes las condiciones para que ellos también puedan estampar el sello en sus productos, especialmente el contenido mínimo de resina verde en su composición.
Desde que fue lanzado, en 2007, el polietileno de Braskem producido a partir del etanol de la caña de azúcar ya atrajo la atención de empresas en todo el mundo interesadas en asociar su marca al biopolímero. Como resultado, gran parte de la producción ya está contratada por clientes distribuidos en Brasil y en el exterior. Una ventaja adicional del polietileno verde es que, por presentar el mismo desempeño y propiedades de la resina producida a partir de la materia prima no renovable, la industria de manufacturados plásticos no precisará invertir en nuevos equipos.
Para tornar este proyecto una realidad, Braskem está invirtiendo cerca de R$ 500 millones solo en la planta de etileno verde, que está en fase final de construcción en Triunfo/RS demostrando la confianza de la compañía en el desarrollo de ese mercado basado en productos de origen renovable.